14.4.09

SONETO A CRISTO CRUSIFICADO



No me mueve mi Dios para quererte
El cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tu me mueves Senor; mueveme el verte
clavado en esa cruz y escarnecido;
mueveme el ver tu cuerpo tan herido;
mueveme tus afrentas y tu muerte.

Mueveme, en fin tu amor en tal manera
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera
Fray Miguel de Guevara

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